USA Maritime Action Plan: algunas consideraciones

Tras meses (de hecho, años) de espera, la Administración Trump publicó el Maritime Action Plan (MAP), en febrero pasado, en respuesta a la orden ejecutiva 14269 del 9 de abril de 2025.

Su objetivo es restaurar la dominancia marítima de Estados Unidos, revitalizando la industria naval comercial y militar, la fuerza laboral y la base industrial marítima (MIB, en inglés) para fortalecer la seguridad nacional, la prosperidad económica y la independencia frente a competidores estratégicos, principalmente China.

En un mundo donde más del 80% de las mercancías se transportan por vía marítima, el dominio de las vías marítimas de comunicación (y, por tanto, de los buques de carga y navales que los cuidan), es fundamental.

Aquí presento un breve análisis y, al final, una conclusión (más) personal del documento.

Contexto
Durante décadas, la capacidad de construcción naval de EE.UU. se ha debilitado por falta de inversión federal, procesos de adquisición engorrosos y regulaciones excesivas. Hoy, EE.UU. construye menos del 1% de los buques comerciales nuevos a nivel global, con solo 66 astilleros (8 activos para construcción). China domina aprox. 50% de la producción mundial a costos mucho menores, creando vulnerabilidades en cadenas de suministro y seguridad. El plan busca revertir esto mediante inversión predecible, desregulación y alianzas.

Los Cuatro Pilares Principales

Pilar I: Reconstruir la capacidad y capacidades de construcción naval

  • Aumentar la capacidad doméstica de astilleros para producción autosuficiente y movilización rápida.
  • Incentivar inversiones privadas mediante incentivos fiscales y modernización.
  • Crear Zonas de Prosperidad Marítima para atraer inversión nacional y aliada en comunidades portuarias.
  • Resolver desequilibrios de oferta-demanda y diversificar la cadena de suministro reduciendo dependencia de proveedores no confiables, fortaleciendo alianzas internacionales.

Pilar II: Reformar la educación y capacitación de la fuerza laboral

  • Expandir programas de entrenamiento para marineros.
  • Modernizar la Academia de la Marina Mercante de EE.UU. y apoyar academias estatales.
  • Mejorar capacidades de entrenamiento del sector para cubrir necesidades de la industria.

Pilar III: Proteger la base industrial marítima

  • Fortalecer requisitos de preferencia para buques y componentes fabricados en EE.UU.
  • Crear un Impuesto de Mantenimiento de Puertos Terrestres.
  • Mejorar eficiencia en adquisiciones gubernamentales.
  • Investigar y contrarrestar prácticas desleales de China en sectores marítimos, logísticos y de construcción naval.

Pilar IV: Seguridad nacional, económica y resiliencia industrial

  • Aumentar la seguridad y resiliencia de la MIB.
  • Incrementar la flota de buques construidos y abanderados en EE.UU. para comercio internacional.
  • Establecer un Fondo Fiduciario de Seguridad Marítima.
  • Priorizar sistemas robóticos y autónomos.
  • Desarrollar una Estrategia de Seguridad para Vías Navegables Árticas y gestionar flota de reserva inactiva.

Acciones Adicionales:
El plan incluye acciones desregulatorias para eliminar regulaciones redundantes, agilizar procesos y actualizar normas para buques autónomos. Propone esfuerzos legislativos para fortalecer la industria y garantizar financiamiento a largo plazo.

Si bien esta estrategia lleva años atrasada, y es positivo su lanzamiento, desde mi perspectiva ya va muy tarde. La carrera, al menos en construcción naval comercial, esta ya perdida frente a China e incluso naciones aliadas, como Corea del Sur. De hecho, el cuello de botella principal tiene nombre y apellido: la Jones Act, una ley limitante y excesivamente proteccionista, que no ha hecho mas que reducir la propia base industrial marítima de EEUU.

Por cierto, la oportunidad para Mexico ahí esta: podemos hacer con nuestra industria naval un poco de lo que se hizo con la industria automotriz, 30 años atrás.

Falta imaginación y empuje.

Imagen: creación propia bajo prompts IA.

Leave a comment